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miércoles, 28 de septiembre de 2011

¿juay the rito?

Esos locos, locos rituales.
La vida de todo ser humano está llena de rituales. Cada uno de estos ritos representa una parte esencial de la psique humana, nos mantiene en una estructura de conducta que reafirma o verifica que somos parte de un colectivo, consciente o inconsciente. Heredado o creado pero además creado con base en rituales establecidos aunque no nos demos cuenta. Religiosos, sociales, familiares, deportivos, académicos y una retahíla muy larga. Nadie escapa a un rito, impuesto o escogido, consciente o inconsciente.
La rebelión.
Muchos nos rebelamos ante esos protocolos por mero espítiru de romper con algo y sentir esa satisfacción de no pertenecer a un grupo donde probablemente hay personas con las que no sentimos tener nada en comín excepto ese rito, o bien sólo porque en determinado momento no significa ya nada para nosotros. Deja de tener sentido realizar ese rito. Este rebelarse suele llegar en la adolescencia o preadolescencia cuando queremos desafiar las costumbres de nuestros padre y profesores, de aquellas figuras de autoridad que, según nosotros, sofocan nuestro ser. Irónicamente muy pocos dejan de celebrar el rito del cumpleaños.
La Cultura.
Es un hecho antropológico que los ritos están para preservar y transmitir una serie de valores. La cultura es un caldo de riqueza humana que se nos transmite de variadas maneras y una de las más importantes es el ritual. Comienza con el desarrollo humano, el crecimiento, los cambios biológicos. La primer palabra, el primer diente y demás asuntos fisiológicos. Luego vienen las convencionalidades del primer día de escuela y subsecuentes experiencias primerizas, los cumpleaños cada año. Habrá quien no les dé importancia, pero ahí están y algunas son indelebles al olvido. Somos seres hechos de recuerdos y el rito se impone en una mezcla de cosas que vemos, que nos enseñan, que vivimos y experimentamos aunado a lo que nos imponen.
La segunda rebeldía.
Cuando eres un joven adulto y la química cerebral se asienta, las características del carácrter y la personalidad se van estableciendo y surge una nueva rebeldía más encausada, consciente. Busca ahora dejar atrás la edad adolescente, siente que su vida tiene propósito y con mejor razonamiento decide qué ritos seguir y cuales desechar. Esta es la etapa más interesante porque de inmediato si el sujeto tiene cierto nivel de inteligencia descartará calquier rito llevado a cabo por los grupos de gente que considere ignorante. En la búsqueda de identidad ahora sin tener que ser reconocido por un grupo pero debe reconocerse a sí mismo como un ser que se define por ciertos elementos, sus rituales incluidos. Pasa, de ser inteligente, de la heteronomía a la autonomía, conciente de quienes le rodean y las miradas que recibe, ignorándolas o tomándolas en cuenta. Dejar un rito es tan importante como adquirirlo (yo no celebré mi cumpleaños varios años).
Los ritos socio-religiosos.
Es lo más normal desechar en primer lugar los ritos religiosos, nuestra inteligencia nos indica que no hay nada que justifique la existencia de una deidad que a ojos vista jamás hace aquello que predican quienes son creyentes. Sumamos el hecho de que la mayoría de las personas que profesan esos actos divinos inexistentes son ignorantes, muchas pertecientes a grupos minoritarios, indígenas, campesinos, gente de la tercera edad y fanáticos que suelen sonar insensatos con sus afirmaciones. Son factores para decidir no seguir con los ritos de una institución a donde se acerca gente que aparentemente carece de sentido común, inteligencia o grado académico. Lo más interesante de esto que escribo, es que en la mayoría de los casos, es absolutamente cierto.
Ritos a fortioris.
Yo voy a la iglesía cada fin de mes de junio. Mi abuela cumple años de muerta y es un rito acompañar a mi madre cada año, quizá porque no estuve junto a ella en la primer misa, cuando murió. No estuve ahí porque pensaba que era absurdo, que no tenía sentido y estaba lleno de gente cuyas ideas me parecían ridículas. Lo sigo pensando, pero iría al rito, por solidaridad. El orgullo intelectual e ideológico no sirve de mucho frente a la tragedia humana.
Fui a las pláticas para Bautizmo porque mi hermana me pidió participar en el rito para mi sobrina. Esa plática la dio un señor común y corriente que sabía poco o nada de teología, que criticó mi Biblia (escogida por razones filológicas) y que nos dijo una serie de cosas que ya no puedo recordar pues en realidad no había un objetivo sólido tras ese ejercicio. Hoy que mi sobrina tiene 16 meses puedo ver la importancia del rito, no el religioso, el rito de ser un segundo padre para ella. Es una responsabilidad que pude haber asumido sin rito. El rito le da valor. No por el rito mismo, sino porque yo lo llevé a cabo.
Ahora me tocó ir con Kim dos semanas a pláticas matrimoinales. Impartidas por una persona que tampoco demostró amplio conocimiento en la Bíblia, o la vida de Jesús, tampoco parecía muy versado en la vida marital. Se confirmaba lo que escribí arriba. En la iglesia a veces se encuentra uno con personas de poco criterio y sin mucho sentido de reflexión. Si hay un Dios, ahí no lo iba a encontrar, se los aseguro. Da miedo ver que hay gente con ideas que a oídos "educados" suenan a supercherías y malas interpretaciones del texto con más posibles interpretaciones en la historia de la literatura.
Abogado del Diablo.
Algo aprendí en esos días y es que el rito no lo hace una comunidad, una institución o un grupo social. El rito lo hace uno. Otra lección aprendida, sin importar qué tan absurdo pueda parecer el rito, que tan trastocado pueda llegar a ser a través de siglos de repetición insensata, el rito cimienta un acto si tú decides que el rito tenga relevancia por el hecho de que tiene tu voluntad detrás de él. Las pláticas matrimoniales fueron una tortura "intelectual", un martirio de malas interpretaciones de la vida de Jesús, de comentarios chabacanos, anécdotas instrascendentes y ceguera social. Pero llevarlas a cabo tuvo sentido. Yo sería igual a quienes dan pláticas si no le encontrara sentido. Sería un obtuso, además de intolerante si no viera con claridad que el rito que voy a realizar con Kim es trascendente.
Hay mucho simbolismo detrás de una boda religiosa, eso es lo que sabemos los que estamos "educados" y los que nos sentimos cultos, porque leìmos un poco, porque somos concientes y por supuesto porque quienes la realizan son todos los mencionados arriba. Bah, uno no es "mocho", ni fanático, no somos de la tercera edad ni parte de una minoría social, algunos ni siquiera creen en Dios, entonces ¿por qué llevarla a cabo?...
Porque construye. Porque da forma, de ahí el concepto "formalizar".
Los que tenemos un poco de educación (académica) sabemos que para que haya fondo debe haber forma. Tenemos un postgrado y ahí leímos a Levi-Strauss, Saussure, Eco, Giraud, Ricoeur y hasta a Baudrillard en cuestiones de Simulacro. Hemos leído tanto, conscientizado tanto, reflexionado años para poder inteligir incluso que no hay un Dios y que todos esos autores bíblicos eran fanáticos religiosos porque no fueron hombres de ciencia como los mencionados pocas palabras antes, quienes saben que la forma lo es todo para que haya significado. Si yo voy a compartir mi vida con Kim entonces ¿requiero de forma alguna?, o nomás nos juntamos y ya. La esencia ahí está, el contenido, el fondo. La sustancia, pues es la del amor, o la del compromiso de mi palabra, de comunicarle lo que siento, el fondo está pues.
Si algo aprendí en unas pláticas mal estructuradas es que el contenido, el fondo, corre el riesgo enorme de derramarse si no hay forma. Formalizar un contrato social, o un enamoramiento, o como le quiera llamar cada grupo según su cultura, adquiere firmeza a través de un rito que le da forma. La formalización de un acuerdo. Más allá de un documento, que nos va a expedir el gobierno mexicano, más allá de un templo y un representante de una deidad de la que algunos dudan y otros profesan sin conocimiento de causa. Más allá de nuestros amigos, creyentes, ateos y anexos quienes estarán ahí para ver dicha formalización. Ese rito, no sólo significa lo que ha significado para una religión que yo no comparto ni ejerzo por completo (por incoherente) pero el rito no es absurdo ¡porque le da forma!
Sí, pero No.
Ritos, rituales. Ver un partido deportivo, obtener un grado académico, un acto de higiene, un acto personal frente a otro, u otros, es un compromiso, por eso es ritualesco, por eso nos brinda seguridad, porque nos hace sentir que el fondo tiene forma, o como diría Giraud, Materia, Sustancia y Forma. Lo importante no es si hay un Dios, tampoco balconear al señor de las pláticas ni a los pobres que estábamos ahí, puedo criticar amplia y largamente la religión organizada y la institución que le representa, pero no tiene sentido pues si estás leyendo esto seguramente ya lo sabes. Todo fue dicho para poder transmitir un mensaje muy sencillo: Haz las cosas bien. Hacerlas bien implica tener un ritual, implica empeñar tiempo, energía (dinero también), voluntad y si no significa nada para ti, si no tiene importancia, lo importante no es en sí el fondo que le dan otros, es la forma, el fondo lo pones tú. Formaliza tu voluntad, tu compromiso.

El protocolo que a veces puede resultar engorroso, que muchas veces está en manos de quienes no lo entienden pero lo repiten ad nauseaum no tiene porque adentrate a un mundo absurdo si lo adentras a tu consciencia y le demuestras a los demás que lo hiciste proque la formalización de las cosas, (el darle forma), es importante. Si tiene forma de triángulo, es un triángulo porque el rito lo forma así, el fondo es el que decidas aún si otros lo quieren determinar, ese se lo das tú, a través del rito.


martes, 7 de junio de 2011

Inmortal

Mientras hacía zapping por la televisión en un canal de películas estaba el teñido Colin Farrell interpretando a Alejandro Magno en una escena donde Jared Leto (Hefestión) narraba ciertos pormenores de la conquista y batalla. Por razones inescrutables en mi mente apareció una idea. Inmortalidad.
No la inmortalidad que buscaron los cazadores del Cáliz Sagrado ni los que fueron en pos la Fuente de la Juventud, no; la inmortalidad que buscó Alejandro, que encontró Aquiles, que tiene siempre presente en nuestra mente a Leónidas. Seres imortales que buscaron serlo a través de ser, como diría el inmortal Cyrano, el mejor en todo, o mínimamente el mejor en algo.
Yo mismo me he preguntado si vale la pena el esfuerzo de la vida inmortal, los sacrificios y la lucha. La respuesta es realmente simple: sí. La vida inmortal es el sueño de muchos seres humanos y la única manera de alcanzarla es ser el mejor en algo, ser el mejor en todo... y asegurarte que la mayor cantidad de gente posible lo sepa. Es una lucha diaria por ser excelso, por superar todo lo que nos limita y nos hace comunes. Alcanzar la inmortalidad es dejar atrás lo común.
Humildemente acepto el reto de intentar el logro de esa inmortalidad que sólo un puñado ha logrado. Aceptando que no soy un Beethoven, ni un Julio César y definitivamente menos un Cervantes. Lo que me llena de asombro es cuánta gente lleva a cabo vidas sin sentido, vidas que no serán inmortales (como la mía) pero que ni siquiera entienden ni conciben que se puede llegar a ser inmortal. Vidas sin conciencia de vida. Seres que no son, pero están.
Vidas que respiran pero no tienen alma. Seres que no vivirán ni siquiera en la memoria de sus descendientes porque van por el mundo con una inhercia que recibieron el día que fueron paridos y que les mantiene medio andando, medio haciendo y medio viviendo. Cuando pienso que no todos podemos ser Marco Aurelio e intentar conquistar Germania, recuerdo a mis bisabuelos que viven, inmortales, en mi memoria y en las anécdotas de los actos que llevaron a cabo. Destacados pues su intensión siempre fue vivir la vida, quizá no una vida en grande, Magna, pero sí una con sentido y propósito.
Todos deberíamos pensar que tenemos el potencial de ser alguien, de alcanzar la inmortalidad a través de nuestros actos porque de otra forma ¿para qué vivir? y teniendo esa conciencia nuestros propósitos mejorarían axiológicamente pues nadie quiere llevar una vida inmortal de paria, nadie quiere ser Judas Iscariote ni Herodes Antipas.
Ese es asunto pra otra reflexión filosófica, ya que Judas no tuvo intensiones de ser inmortal ni mucho menos de causarle daño al Maestro, y Hitler realmente creía que estaba haciendo un bien al buscar el progreso del pueblo Alemán (a expensas de otros, claro). de haber vivido Hitler en la época de Alexandros, de Mardonio y Pausanias quizá sería recordado de otra manera. La imortalidad es, también, un capricho de la memoria humana.
Es un riesgo que vale la pena correr, siempre.


miércoles, 25 de mayo de 2011

El águila

Cada mañana de lunes es lo mismo, la pornográfica repetición de un ritual que ha perdido sentido, se forman los muchachos; ninguno quiere estar adelante por razones que van más allá de mi comprensión (yo siempre estuve atrás, queriendo estar delante), se dicen chistesitos y rara vez sacan las manitas de las bolsas del pantalón. Las niñas de la escolta en una marcha a medias (no vaya a ser que enseñen mucha pierna) recorren el reducido patio mientras la que porta la bandera (que técnicamente no pertenece a la escolta, pues es la escoltada) cuchichea con la de junto y en el momento en que dan la espalda a los profes sonríen por alguna intrascendencia adolescente que les causa algún tipo de gracia. No puedo decir que entonamos el himno Nacional, digamos que lo balbuceamos, escucho que los alumnos ni siquiera pronuncian adecuadamjente algunas frases "y retiemblen sus centros" "ciñe oh patria en tus sienes" "profanar con sus plantas su suelo" además les he preguntado qué significa, por poner un ejemplo muy simple "bridón" y ninguno, cero por ciento, lo sabe. A lo lejos, los estudiantes de licenciatura (trabajo en una escuela mixta) ríen y echan relajo mientras termina nuestra "ceremonia" esperando que el chamaco que lee el "programa" termine de tropezarse con cara palabra que no entiende de las veinte que conforman el discurso, para seguir jugando futbol en la canchita-por-el-momento-convertida-en-plaza-cívica.
Cuando era niño, mi abuelo nos hacía ponernos de pie si en la TV ponían el himno Nacional. Creo que exageraba un poco, hoy no me pongo de pie si escucho el himno en la TV, pero definitivamente lo haría ante cualquier evento cívico propio o ajeno y guardaría la mejor compostura que la circunstancia me permitiese. Pero, ¿por qué?.
A caso soy fiel patriota, quizá soy uno de esos mexicanos que quiere a su país por sobre todas las naciones, podría ser que a mi edad la repetición de tantos años como estudiante simplemente está en mi ADN, en mi subconciente, tal vez soy un mexicano que sabe lo suficiente de historia nacional para saber no sólo lo que significa el himno nacional sino incluso su origen... vaya, todos hemos visto la película y conocemos el clásico mito histórico de que la novia de González Bocanegra lo encerró a terminarlo y que Nunó ni mexicano era. En conclusión creo que ninguna de las razones anteriores me hace sentir respeto por la bandera y el himno. Porque lo siento. 
No fue la educación de mi abuelo ni la repetición ad nauseaum, no soy un mexicano tradicionalista y mucho menos nacionalista. No le echo porras a la selección nacional (ni me siento identificado) ni exclamo "ganamos" cuando algún destacado deportista obtiene una medalla en las Olimpiadas. No siento feo que haya mexicanos muertos en desastres naturales ocurridos en el extranjero ni me preocupan los que viven en lugares donde estalla una guerra. Demonios, no me interesa lo que haga mi vecino. Luego entonces, por qué este tipo siente que cantar el himno significa algo, que esa bandera es un blasón que representa ciertos valores.
Debe ser, y conjeturo, que he leído lo suficiente como saber que detrás de esos símbolos (no, no en el sentido monográfico), de esos signos semióticos, hay actos trascendentes que definieron lo que es mi casa.
Miguel Hernández en su Canción Última lo dice mejor de lo que yo podría explicarlo jamás: "Pintada, no vacía, pintada está mi casa / Del color de las grandes, pasiones y desgracias" Esos colores son el verde, el blanco y el rojo, y no, no en el sentido poético de concursillo de declamación de escuela oficial. En el sentido más humano posible, en el sentido que tiene la vida cuando necesitamos poner todo lo acontecido en un signo que puedas admirar, no con admiración de idolatría, con admiración estética, de aprecio, de un alma humana a otra, a muchas. Si leyeron Historia de Dos Ciudades sabrán lo que es esa emoción de leer la toma de la Bastilla, y lo mismo sucede al leer, por poner un ejemplo, Corazón de Piedra Verde o Tierra de Volcanes (irónico escritos por extranjeros) y enterarse, si bien de manera parcial y editada, de lo que fue construir una Nación. No es la mejor ni la más grande, pero diantres es nuestra casa. No la amo, no puedo decir "yo amo a México", por principio porque es un abstracto cultural que divide y separa a los seres humanos de los países del sur y del norte (de otros continentes también) e impide que seamos todos iguales. Pero es genial saber que si cada nación tiene su historia de lucha, sus pasiones y sus desgracias, aquí hubo personas cercanas, parientes tuyos, que fueron parte de esas historias que movieron a que tengamos narraciones maravillosas y una cultura de la que sí podemos sentirnos orgullosos.
Qué lástima que la transmisión de toda ese cúmulo (porque es exagerado tacharlo de riqueza) de elementos culturales sea a través de la repetición sin sentido, mecánica y desganada. Sin embargo, dijo Sócrates que "el que sabe lo correcto actuará correctamente" y creo que si yo puedo cantar el himno cada lunes de manera consuetudinaria y sentir como retumban los cañones en mi imaginación es porque tiene sentido, es decir, sé bien lo que dice, lo que expresa, lo que hay detrás y todas esas pasiones y desgracias no se van a borrar de mi ser nunca, mi cultura, comenzando por algo tan simple como mi dioma, son perennes. No soy mexicano, tengo una conciencia mexicana, que es distinto. Al mismo tiempo, no reniego de mi mexicaneidad, pero tampoco puedo decirme mexicano si en mi cultura (que me hace quien soy, me define) hay otros muchos colores. Mi casa cultural y espiritual está pintada con los colores de otras naciones, algunas incluso ficticias. Mi pensar construido a través del pensamiento griego y oriental, sumado a cientos de referencias más de tamaños varios. Siempre en continua contrucción y modificación.
No puedo decir que soy mexicano porque no es honesto. Eso sería limitarme y delimitarme en un conjunto cultural del que soy parte pero no exclusivo. Soy un ser humano, nacido en esta casa llamada México, pintada, no vacía, del color de las grandes pasiones y desgracias.

miércoles, 6 de abril de 2011

Síndrome de Caperuza

Hoy por la mañana pensaba en el daño espantoso que le provoca Disney a cierto grupo vulnerable de niñas en México. No sé de otros países, Mattelart es francés y en su libro Para Leer al Pato Donald ya hace un análisis bastante concienzudo e ilustrativo sobre las ideas subliminales y otras veces no tan escondidas de la ideología Disney que bajo poca o nula supervisión podrían causar que la percepción de los niños, específicamente las niñas, se torne poco realista.
El síndrome de la Caperuza Roja es similar al de Superman. Cómo es que nadie se da cuenta que Clark Kent es Superman con anteojos, lo que podría ser posible si pensamos que Superman no entra al oxxo a comprar un refresco y ahí podemos verlo y luego reconocerlo como su alter ego. Si lo vemos siempre a lo lejos volando, o tienes un encuentro con él bajo situaciones de estrés es bien posible que si llegaras a encontrarte al reportero (lo que también implausible) ates cabos y dés con la identidad secreta.
En el caso de la Caperuza estamos hablando de una persona que tiene frente a sí a un ser que conoce y reconoce y elige a través la una pulsión no verlo. Una pulsión es un proceso somático que resulta  de la representación de un determinado estímulo en la vida mental del individuo. La función de la pulsión es facilitar al organismo la satisfacción psíquica que se produce al anular una condición o estímlo somático negativo. Para ello cuenta con una capacidad energética capaz de orientarse hacia el objeto cuya consecución remueve o anula la condición o estímulo doloroso, provocando así placer.
La pulsión es la que le hace ver a la gente en una mancha informe una figura religiosa, pero a niveles más alarmantes de percepción de la realidad puede hacer que una niña espera a su príncipe azul durante años, y que un día en lugar de ver a un hombre común y corriente (en el mejor de los casos) vea a su príncipe azul, más grave es cuando es un patán consumado y aún así elige ver al príncipe.
Todos conocemos el caso de la chica que comenzando sus veintes cae enamorada de un tipo que la ve dispuesta a darlo todo y él en plena disposición de quitarle todo hará lo posible por hacerla creer en el cuento de hadas de la primera para obtener su satisfacción, en ocasiones incluso llegando a creer la pulsión de ella. Lo que resulta normalmente en un desencanto, primero de él ya que nunca fue su pulsión, y luego de ella, quien no siempre logra superar ese desencanto eligiendo una vida de ostracismo. Refugiadas tras una fachada de felicidad por la vía del trabajo, algún hobbie, sus amistades o el hecho de pensar simplemente que así está bien.
Eso lleva al síndrome del avestruz, pero no es el punto en que estoy reflexionando.
El síndrome de la caperuza es el de la mujer que enfrentada a la realidad de un lobo elige ver a la abuelita. Por alguna razón que desconozco (no soy psicólogo) esas mujeres eligen estar con una persona que sin necesidad de representar un daño inminente tienen todos los rasgos de una fisonomía moral que las llevará a ser comidad por el lobo, bajo la premisa pulsasional de que cambiará.
La fisonomía moral de una persona está determinada por la fuerza de sus principios, que residen dentro de su ser. Sus actos pueden llegar a contradecirse mas las tendencias de comportamiento de acuerdo a sus principios siepre estarán por encima de los detalles. El lobo no es lobo por los detalles, es lobo por la forma. No siempre está en los detalles el averiguar la fisonomía moral de una persona, porque el detalle es vestirse idéntico a la abuela para parecer ella. Pero bajo los detalles está la forma ineludible del lobo.
Las princesas de Disney tienen tanto que ver con esa idea, con la conformación de los estímulos apropiados para crear una pulsión somática positiva ecaminada a ver una abuelita, alguien conocido, familiar e inofensivo, en lugar de ver a un lobo disfrazado que representa un futuro riesgoso y dañino.
De ninguna manera quiero que nuestros niños crezcan con ideas negativas o peor, concientes de la maldad del mundo. Creo firmemente que los niños deben permanecer hasta cierta edad ignorantes de los males de los que son capaces los seres humanos. Pero estoy en contra de que se les creen mundos inexistentes. Hay tantas cosas buenas en el mundo sin necesidad de crear estímulos fantásticos que los lleven a crecer con una tendencia marcada a evitar los estímulos negativos al grado de convertirlos en positivos. Las cosas son lo que son. Las hay buenas, las malas y una infinita cantidad de niveles intermedios. No creo que sea correcto no poder juzgarlos lo mejor que podamos. El objetivo de todo es muy simple, poder enfrentar las situaciones que se te presenten de la manera más adecuada.
Una psique sana, una percepción normal, debe poder juzgar entre un lobo, una abuela, y un lobo vestido de abuela, pero jamás creer que el lobo vestido de abuela es la abuela. 
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viernes, 4 de febrero de 2011

Un país de niños.

Yo no tengo idea de qué es Top Gear, ahora conozco que existe dicho show británico, pero sigo ignorando qué es. Básicamente porque para conocer algo debes tener contacto constante con dicho objeto/sujeto o fenómeno; así que lo primero que atrapó mi atención fue que un clip de menos de tres minutos fuese juzgado de inmediato. Es común que critiquemos sin fundamento alguno, cuando la crítica como ejercicio debe ser un acto de análisis en primer instancia. Para realizar dicho análisis debemos conocer el objeto de estudio, es método científico básico. Asimismo hay que tener un marco teórico, un modelo de análisis y un modelo de interpretación también. De lo contrario se convierte en un acto ambigüo, infundado, basado en conjeturas cuyo único valor es el de la opinión, que merece respeto, pero ninguno que le dé validez crítica.
Pero como dicen los norteamericanos "everyone's a critic", y las opiniones se convierten en teorías de análisis. La TV mexicana está plagada de programas cuyos integrantes se dedican a eso, a dar opiniones y que se ofenden si osas poner en duda sus métodos los cuales si bien son un método no son epistemológicamente validos, es decir, el periodísmo es un ejercicio de la ciencia de la comunicación, así como al complejo proceso de producción mediática y deberían regirse por los principios de dicha ciencia. Sus escuetos acercamientos a la interpretación de hechos son siempre parciales, tendenciosos y adolecen en absoluto de un criterio neutral. Obvio, cuando no haces las cosas seriamente y pones "de tu costal" se convierte en una llana opinión, para citar otro dicho común norteamericano sobre las opiniones "everybody's got one".
México no tiene telediarios, todos de alguna u otra forma ofrecen siempre su "punto de vista" lo que hace realmente complicada la interpetación y manejo de la información recibida. Al menos para quienes queremos la información como datos para aplicarlos a nuestra realidad, precisamente escogiendo el uso y la consecuencia del mismo. Sin embargo no sucede así en nuestro país donde la información es objeto de un regurguitamiento por parte de los "comunicadores" quienes dan siempre un giro de perspectiva sin que ello ofenda al televidente quien parece engullir como pájaro reción salido del cascarón datos muchas veces inñutiles pero con ese toque de "oye deveras, eso está mal" sin que nos den oportunidad de hacer nuestro propio juicio de valor.
La informción que se genera a diaro en el Globo es tal que no podemos sino buscarla para su uso y procesamiento a través de medios alternativos como lo son las ediciones electrónicas de revistas y periódicos que ofrecen su informacón vía el Internet, aunado a un uso pragmático de twitter. Espacios reservados para aquellas personas que quieren depurar el flujo de información que reciben o que sencillamente se senten insultados cada que un conductor de telediario (o peor, de un insulso show de "espectáculos") se indigna porque en un programa de televisión extranjero, que no conoce ni se dignó investigar, se hizo un chiste e inadvertidamente se rompió un protocolo de diplomacia internacional.
Habiendo una crisis socio-política en un país lejano que nos afecta por su repercusión en la bolsa de valores mundial, aunado al enorme impacto en los paradigmas sociales y mediáticos que pueden ser de importante influencia en nuestros propios modelos sociales de usos y costumbres, la agenda mediática mexicana nos tiene viendo una versión editada de una previo clip parcial, de un programa de televisión que no conocemos ni comprendemos en voz de una serie de conductores que se dicen acólitos del trabajo periodístico aun si en realidad parece que tienen sus estudios de televisión en la Ciudad de los Niños y juegan a la producción de televisión y a hacer periodismo.
Más me indigna que los televidentes son, quizá, aún más inmaduros que el trabajo periodístico que se lleva a cabo en las dos principales televisoras del país. Un país con una televisión pueril, cuya audiencia responde a los contenidos mediáticos de países más maduros de manera inmadura a causa de su crasa ignorancia.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Red

Leyendo sobre redes sociales y la manga del muerto, que son piezas de ese rompecabezas sin fin que se contruye a diario en torno a la comunicación interpersonal, pero también intrasocial, mas no presencial reflexionaba en mi viejo status de misántropo cuando pasaba mis tardes frente a una hoja en blanco dibujando historietas que un puñado de gente leía (y todos familia), escribiendo en una vieja Olivetti azul cuentos que nadie leía y que hoy están perdidos pero no irrecuperables gracias a que mi cabeza alberga absolutamente todo lo que he escrito. CUAZ, te cae el veinte, la red es como tu cabeza. Antes de que hubiera Web ya tenías en tu mente todo un feis con la gente que te importaba, tus profes, vecinos y demás; guardabas canciones y álbumes enteros, conciertos que jamás salieron a la venta, grabados en tu disco duro del hipotálamo la amígdala y los lóbulos dentro de ese apéndice llamado cabeza.
Docenas de libros, cientos de películas y aún mejor, lo imbajable (undownloadable): Olores, sabores, sensaciones, emociones, sentimientos y la conciencia de saber que alguien está viendo por ti, que alguien piensa en ti, que a alguien le importas. Todo eso en la red de tus neuronas, inimitable, irreproducible y con las mismas ventajas de la Web, incluido el WiFi ¡deveras! ¿o no has vuelto la mirada a una persona e intercambiado archivos vía WiFi enriquecido con complicidad, emoción, sentimiento y una pisca de ti (y del otro). A donde quiera que vayas toda esa red va contigo y puedes accesarla en el momento que quieras. Te sabes las historias, los colores, olores, sonidos, etc. y en cualquier momento puedes narrarla, o bien dibujarla, escribirla, reescribirla y compartirla.
Conozco muchas personas que aún conectan su red a la Web y comparten todos esos archivos, sin passwords, ni captcha, son los verdaderos constructores de la interconoectividad. Podrán haber muchos que diario bajan, que diario votaan, que diario comentan, pero sólo unos cuantos se comparten, dejando en la web huella de su red, que la usan para expresar que son seres únicos, que no necesitan de un ejército de anónimos que estén diciéndole con ceros y unos lo mucho que se entienden pero sin compartir nunca esos archivos que jamás podrán convertirse en código binario.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Caja Idiota

Nací a fines de los años setenta, crecí con un auge impresionante de televisión de influencia completamente norteamericana. Cuando eres niño las letras BBC no significan nada, y Deutchwelle es una marca de hot dogs. Viendo Las Aventuras de José Miel, Automan y Los Tranformers uno crece con una visión irónicamente ecléctica pero al mismo tiempo de embudo. Canal cinco e imevisión no ofrecían nada más allá de series gringas, sitcoms, anime y caris de Filmation. De todo el volúmen de TV que mi hermana y yo vimos creo que lo mejorcito fueron los Looney Toones y una amplia gama de caris de los hoy occisos Joseph Hanna y William Barbera. Uno crece y los gustos no mejoran, sólo cambian. La TV se adapta a la sociedad dándole lineamientos de estilos de vida, sin embargo Gubern nos plantea que es la sociedad la que inadvertidamente cambia la TV.  Una serpiente que se come su propia cola. La sociedad tiene el poder de rechazar algo que no le gusta, pero también la TV se "monta en su macho" y puede hacer que nos guste a fuerzas.
Yo soy adepto de esta última idea. Soy un cheloveco rutinario, y me guío más por la programación en TV que por el reloj en mi muñeca o en la pared. Es genial poder despertar en el segundo episodio de Kim Possible y estrar a bañarse en cuanto termina. Enciendes la TV en la cocina y mientras desayunas ves Friends, se termina el episodio y te lavas los dientes, tomas tus cosas y sales de casa. Años he manejado mi vida en torno a la hora en que comienzan y terminan los shows en el tubo. Cuando tengo suerte pasan algo que me gusta, cuando no, no me queda de otra que ver el telediario. No me desagrada pero tampoco me cuenta una historia, no una formal, con introducción, desarrollo, nudo y desenlace. El telediario adolece de un elemento que a mí me es esencial, la Diégesis.
De repente, la gente tras la TV se da cuenta que no nos gusta un show sino un tipo de show. Surge entonces el género, donde podemos ver a la misma gata revolcada y adaptándose miméticamente a la tendencia que ella misma va sugiriendo con el paso de cada temporada. A últimas fechas ya ni siquiera se toma la molestia de crear nuevos personajes bajo un modelo, se chuta un refrito. Entonces surge en el telespectador la necesidad. Como la mía, de que rija mi horario. No voy a ver lo que quiero, voy a forzarme a ver lo que me pongan, y escogeré el canal donde pasen el género de mi predilección ¡y todos ganan! (not). No puede ser que estemos tan acostumbrados a ver TV y ahora a "criticar" la TV a tal grado que nosotros nos convencemos de que nos gusta lo que nos presentan. Ver la tele se ha convertido en un acto cotidiano que compartimos con los demás, por farolear, por demostrar nuestra personalidad, por obtener reconocimiento, por vernos reflejados en ella, por "distraernos" y "divertirnos" (que es lo mismo) o sencillamente porque lo hacemos desde quién sabe cuándo.
Tenemos de repente un programa de televisión de Zombies sólo porque hay mercado para ello, y nada más. Una muestra de mercado basta para hypearlo y que se exienda a personas que con curiosidad lo ven para saber de qué se trata el Buzz y se ven "atrapados" por el show cuando en realidad ellos mismos se convencieron en un efecto placebo de que es genial. Y no lo es.
The Walking Dead es un ejemplo de cómo un concepto que tiene unos 50 años en los medios que no son mainstream puede echarse a perder cuando llega a la pantalla del televisor donde la caca brilla. El niño de primaria que veía caris y el adolescente de las series estúpidas pero cool pasó unos años en la Uni y cuaz de repente se da cuenta que teniendo tantos libros con una estructura narrativa verdadera y realmente apasionante, la tle muestra cosas que no tienen el mínimo contenido. Desepcionante. Nos tienen frente al tele en actitudes de "guau" y "yeay" cuando está lejos de serlo. Imita al cine, al buen cine, y arranca las mismas expresiones vácuas.
No niego que sigo disfrutando la caja idiota. Pide mucho y da muy poco, y sin embargo hoy creo que con un poco más de conciencia la dejo entrar en pequeñas dosis a mi vida, esperando llegue el día en que me desintoxique de ella y pueda, gracias a la apertura del internet, buscar verdaderos programas de tele que tengan contenido y significado. Los hay.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Graindhouse

No existe palabra, que yo conozca, para definir o llamar en español al Grindhouse. No es ni fue un género bien visto en nuestro país. Recuerdo que algunas de esas películas, que no califican como serie B, pero tampoco eran pornográficas, llegaban a algunos cines que generalmente mostraban porno. Filmes de mal gusto, producidos con poco presupuesto que mostraban temas revueltos entre horror, explotación, sexo, acción ó aventuras adolescentes (mezcladas con las anteriores). Creo que es porque nunca fueron del agrado de la mayoría de la gente que jamás recibieron un mote. Muchas fueron a dar a los betas y ve-ache-eses de los antigüos VideoCentro y VideoVisión, aunado a los videclubes locales que había en cada ciudad, pueblo y rancho del país a mediados de los años ochenta. Estaban normalmente en la sección de terror o en la de acción. Filmes que mostraban generalmente algún tipo de violencia y que en mi consideración personal no calificaban como un género específico, excepto claro, el de grindhouse.
Algunos de estos filmes pisaban más un género específico y se volvieron cintas de culto que dejaban atrás su estatus de grindhouse, como Texas Chainsaw Massacre y me atrevo a calificar a Mad Max como una producción cercana a este subgénero. Lo que sucede es que ya estamos acostumbrados a ver estas películas dentro de un género más comercial y definido. Sin embargo observando bien su diseño de producción y temas, bien podrían caer en ese escaño. Los filmes grindhouse han sido traídos a la luz del mainstream gracias a Tarantino y Rodríguez quienes eran adolescentes en las épocas donde el grindhouse se proyectaba en cines vía los famosos double features que en México se llamaban simplemente permanencia voluntaria, ya que la función doble fue muchos años un hecho no promocional, así se programaban las pelis. Entrabas a las 4 pm (no habaía necesidad de checar horarios, a esa hora abría el cine) y salías a las 8 pm. Pasabas a la tiendita de junto o de camino a comprar refresco, dulces, papitas o bien en ocasiones había una señora junto al cine vendiendo semillas y otras cohinadas. Era bien ·grindhouse" entrar a la sala y que bajo tu asiento hubiera un cerrito de cáscaras de pepitas.
Mi papá cuenta SUS hitorias del cine, donde incluso ese señor de las semillas pasaba por los pasillos. Yo cuento las mías, además desde la perspectiva de un chamaco de pueblo que adoraba ir a ver una función doble de VanDamme o de artes marciales con el hoy (fílmicamente) occiso Jeff Speakman. Así que eso del grindhouse que es una gringada, a mí sencillamente me parece que son churros, o bodrios, que ofrecían violencia gratuita, escenas de sexo sin que calificaran como porno e historias incoherentes y sin trama que intentaron ocupar un espacio que en México durante esa década, (que como diría Dickens fue el mejor de los tiempos y el peor de los tiempos), fue llenada por kilos de basura de los Hnos. Almada y las sexycomedias del Caballo Rojas y su tropa de adefesios fajoteando encueratrices[sic] al ritmo de música populachera.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Expectativa

"Déjenos ver película profe, porfa' porfa'..." fue la frase que comenzó todo. La peli que querían ver era Actividad Paranormal 2, una copia espantosa filmada con una videocámara en una sala de cine española y doblada al castellano. Mi respuetsa fue tajante "no, no les voy a dar tiempo de mi clase para ver basura y además basura mal copiada". Tristes tuvieron su clase de Pensamiento Crítico que ahora que lo pienso no les ha servido de nada si les emociona tanto ver actividad paradormir. Medité al respecto y puedo venir a mi espacio virtual y exponer mi hipótesis.
Estos adolescentes se ven emocionados ante un filme que a mi paecer no tiene nada qué ofrecer. Filmado en formato documental, muestra dos tipos de toma: La de cámara de seguridad y la de entrevista a los involucrados. Las de "miedo" son las primeras, y como son por la noche están filmadas con night shot en un espantoso verde que además hace que la calidad y textura del filme se redusca como si hubieran filmado con un teléfono móvil. Lo que les espanta (y se espantan, lo vi) es que una toma seguida de varios minutos que muestra a una pareja dormida en su recámara de repente se ve perturbada por movimientos "paranormales" como una sábana que se mueve "sola" o el hecho de que aparescan pisadas en talco esparcido por el piso.
Umberto Eco define una toma repetitiva como un nuevo tipo de pornigrafía. Una escena donde la cámara no se mueve pero más importante, los sucesos o actos dentro del encuadre tampoco se mueven. Es decir, no hay una trama, no hay suceción o secuencia de actos que muevan la historia. En resumidas palabras, no hay diégesis.
La mayoría de las tomas de ambos filmes (el primero tuve la mala idea de verle) son pornográficas, un sólo encuadre y un par de personas dormidas sin que suceda algo. Porque ver como parecen pisadas en talco o que les quiten la sábana no mueve ningún hilo de la trama, no nos conduce a ningúna narración. Lo que buscamos con el arte cinematográfico es una secuencia de tomas, editadas entre sí, para acomodar una narración que de acuerdo al sentido del guión y/o la dirección nos transporte a través del desarrollo diegético de los personajes y los sucesos que realizan o en los que se ven inmersos para el desarrollo de una introducción, un desarrollo, un nudo y finalmente un desenlace. Tenemos más de dos mil años contando historias y el Ars Poetica igual cantidad de tiempo explicándonos cómo funciona dicho ejercicio de contar cuentos. Ha sido tarea de miríadas de filósofos, filólogos y artistas perfeccionar este arte para que actualmente tengamos en las salas de cine una expresión fílmica carente de una trama. Es como una colección de gags, o chistes pero que se supone dan miedo.
La Risa en Vacaciones se convierte en El Miedo en La Recámara. Genial. Ahí es donde entra el dicho "en gustos se rompen géneros", y no voy a hablar en contra de quienes disfruten una peli sin historia, sin fotografía y básicamente sin edición, porque tiene sentido que unos adolescentes puedan disfrutar de algo tan deshilvanado si sus vidas son una colección de snapshots malpegados y hechos con mensajes de texto, comentarios en el muro del facebook y pláticas variopintas de chismes escolares. La hipótesis plantea que les gusta espantarse con esa colección de momentos de "espantos" que toman como ciertos cuando es una producción más de hollywood (y una mala producción) y que su inexperiencia, ya sea por la edad o su propia ignorancia no les permite darse cuenta que ese tipo de filmes no tienen chiste alguno. Todavía en mi época post-adolescente la Bruja de Blair aún si mal filmada y editada mediocremente narraba una historia que no concluía, pero tenía movimiento. Este subgénero mediocre ha decaído mucho, provocando que miles de adolescentes (y adultos con esa mentalidad) se entretengan con filmes que sólo me hacen concluir que estas personitas no leen. La lectura construye la necesidad de una hilación y coherencia entre los actos y etapas de una narración. Es cine para las masas iletradas.

martes, 2 de noviembre de 2010

Los Muertos Caminantes

Ayer por la noche, 1 de Noviembre, transmitieron por FOX en México el primer episodio de la serie The Walking Dead producida y dirigida por Frank Darabont. Todos los aciertos que esta serie tiene están en su contra. La razón por la que digo esto es porque los zombies siempre fueron un tema "underground" un sub-género jamás respetado y siempre hecho a un lado. Desde las épocas de EC comics con Tales Of Horror que incluían temas de profanadores de tumbas y asuntos similares ha sido un asunto de literatura barata, cine serie B y hasta hace unos años, nadie se había tomado la molestia de crear literatura al respecto, excepto quizá los clásicos góticos y los Pulp al estilo de Robert E. Howard.
Crear historias de muertos reanimados fue mucho tiempo un tema tabú, considerado violento pero además algo contra-natura, atentando contra muchas creencias religiosas (de manera irónica ya que el cristianismo cree en la resurrección) y sobre todo el respeto que tiene para con los difuntos. Este tipo de género cinematográfico tuvo en un principio esencia terrorífica impertinente, para irse dando a nivel de parodia humana, contraponiéndose a manera de puesta en el espejo de carnaval. Recordèmos que el carnaval es todo alrevés y es siempre previo a la celebración religiosa del ayuno de cuaresma. Victor Hugo represanta el carnaval con la elección del Rey de los Tontos, el jorobado campanero de Notre Damme, y filmes como Carnival Of Souls sigue ese corte carnavalesco como figura literaria. El Thanatos ya no como una reflexión filosófica (Yorick en la mano del príncipe) sino como algo mucho más mundano, un tope o barrera a la verdadera resurrección y al rito de pasaje más antigûo de la humanidad. La transición de esta vida a la ulterior.
Es por ello que esas primeras películas de zombies no eran "populares" ni bien vistas, no tenían público amplio, y al no haber demanda, no había tampoco oferta, lo que provocaba que fuese un producto de bajo presupuesto y en muchas ocasiones sin un guión decente. El morbo de Hershell Gordon Lewis con la sangre, el choqueante cine exploitation de un Wes Craven en Last House On The Left, un Mario Baba, Dario Argento, quizá incluso un Lucio Fulci, un Roger Corman y en épocas más modernas, John Carpenter. Morbo y shock, eso era lo que vendían estos filmes hasta que Romero introdujo el elemento social, satírico, aunque en un principio bajo una espesa capa de sangre e intestinos. Se vendía, pero como la pornografía, a un público específico, no era mainstream, no era parte de la cartelera a todo público. México tenía su Grindhouse en los cines porno que a veces pasaban pelis de explotación y gore en exhibiciones dobles de permanencia voluntaria.
La TV, antes cuna de guiones baratos y producciónes Low Fidelity (entretenidos, ingenuos y divertidos), hoy es semillero de grandes producciones para la creación de excelentes pedazos de mierda que se ven apetitosos, pero cuando los consumes es pura espuma, como la cocina molecular de los Chefs europeos. Sin sustancia, sin contenido. The Walking Dead tiene dos talentos, Tattersall en la foto y a Darabont en la dirección, y se ve como una hamburguesa en el exhibidor luminoso sobre la cabeza del adolescente barriento, pero cuando te la sirven y la muerdes, sabe bien, pero no tan bien. Para cuando llegas al último bocado te das cuenta que no estuvo ni siquiera tan buena como cuando diste esa primer mordida.
Justo hoy que no trabajé creí no había nada en la TV, sin embargo nunca hay nada, sólo que a la hora que estoy en casa me "obligo" a creer que veo algo bueno para justificar que la veo cuando tengo tiempo. Por la mañana, al medio día, es lo mismo que a las ocho, nueve de la noche. Pero es la basura hueca a la que estoy acostumbrado, cuyo consumo justifico porque no tengo más opción... excepto apagarla.
The Walking Dead es una buena serie, mientras esté junto a otras series. No puedo negarlo. Me gusta de hecho, y seguiré viéndola mientras la pueda bajar (no más verla en FOX censurada). Sin embargo es como mi época de Rammstein, es una mala banda, pero una mala banda que me gusta. No puedo decir que The Walking Dead es una buena serie de zombies, específicamente bajo el género, no lo es. La TV, hoy en día, tiene la capacidad de mejorarlo todo, sube los estándares de calidad a niveles muy altos... bajo ciertos parámetros. Bajo otros, echa a perder las cosas de manera colosal, les quita el "filo", les quita lo "sucio"... y hay cosas que deberían permanecer en su nicho.

martes, 8 de abril de 2008

Día Zeta Interludio

En 1932 Bela Lugosi estelariza White Zombie, y aunque no es el primer filme sobre zombis sí es el más famoso. Al parecer este tema no es realmente del agrado de la gente, porque aunque hubo otros intentos, durante el Macartismo (McCarthyism)la sociedad se puso muy intolerante y entre muchas cosas que fueron censuradas fueron los temas que tenían que ver con los muertos. No fue sino hasta 1968 que Night Of The Living Dead puso el género de nuevo bajo el ojo público. Hay docenas de filmes sobre muertos vivientes y cada una retoma alguno de los pocos folclores que existen para justificar que los difuntos caminen. Lo que yo quise hacer fue llevarlo a un contexto social local, ya que las buenas películas de zombis son en el fondo un reflejo de lo que es una sociedad. Eso aunado al hecho de que en Estados Unidos las casas son de madera y los zombis entran fácilmente, en México qué horda de zombies podrá entrar a una casa de concreto con celosía en las ventanas y zaguanes de metal. El proyecto fue escrito originalmente para hacer una carpeta roja que indica qué hacer en caso de crisis. Es sutil, como todo relato de zombis, pero el reflejo de lo que la gente hace en casos de crisis intenta verse reflejado en el Día Zeta. gracias por leer y gracias por los comentarios. Las siguientes entregas muy pronto.

lunes, 26 de noviembre de 2007

Bad Taste

Me encontré con esta figurita en una papelería local. Tal vez no sea de tan mal gusto como yo creí en un principio. No se alcanza a ver en la foto pero ¿saben cuánto piden por la pieza?

$100 pesos.
Ok, tal vez no sea de tan mal gusto pero ¿cien pesos?...

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Navidad(?)

Hace poco más de dos mil años nació un hombre que cambió el curso de la humanidad en el emisferio occidente para bien, para mal, queramos o no, creamos en Él o no. Fue tal ese avatar que cada 25 de Diciembre "celebramos" su cumpleaños. Bueno, en realidad creo que son ya muy pocos los que así ven dicha celebración. Lo que no significa que no sea ese su orígen, y no escribo esto para criticar a los que prefieren celebrar con cualesquier otra excusa, mi punto va dirigido a una palabreja que anda rondando mi mente hace días: CONSUMO. Hablando con un amigo sobre postmodernismo llegamos a la conclusión de que no hay escape, no podemos excluirnos de él. La sociedad completa, global, está hoy diseñada para que todo sea un producto de consumo. Nada que tangamos puesto lo fabricamos nosotros, y si crees que tú hiciste ese collar o pulsera, los materiales de que están compuesta una industria los produjo. Cada que ves la TV consumes un producto, cada que vas al cine, abres un libro, una revista, cada que te comes algo. La música que escuchas y así sucesivamente... mi amigo y yo nos preguntábamos ¿y qué podemos hacer? Convertirnos en consumidores concientes. El conocimiento es una herramienta muy poderosa y eso es algo que creanlo o no, las empresas se disputan. Cada comercial informa algo, y esa información siempre dice "este es mejor que aquel", la parte de "aquél" completamente sofamentida. Al final nosotros no tenemos más opción, tenemos que escoger entre este o aquel ¿pero vamos a dejar que decidan por nosotros? ¿vamos a permitir que nos informen falsamente, o bien parcialmente? No sé ustedes que lean esto, pero a mí las mentiras, las verdades a medias, me chocan. Conocimiento es lo que nos puede llevar a un consumo inteligente. Las imágenes que acompañan este texto las tomé ayer en el súper, principales entidades que rigen las temporadas y su mensaje es "la Navidad ya llegó". Para mí, dice "se acerca el cumpleaños del Maestro". Gracias señor súper.

lunes, 12 de noviembre de 2007

Slo Foo

Cuando cargas la ignorancia ves esta propaganda en la calle y piensas "Ah caray, Slow Food, ha de ser cocina para leeeeeentos"


Resulta que después de investigar (un poco) me entero que Slow Food es un movimiento internacional nacido en Italia que se contrapone a la estandarización del gusto y promueve la difusión de una nueva filosofía del gusto que combina placer y conocimiento. Opera en todos los continentes por la salvaguardia de las tradiciones gastronómicas regionales, con sus productos, métodos de cultivación y de cría. Y aunque yo lo vi apenas ayer que ya se terminó el evento, sirva este post ya no (lamentablemente) para invitarlos a ir, si no para enterarse, tal y como me pasó a mí, que existen organizaciones que buscan crear y preservar el arte culinario y el buen gusto. Normalmente yo defiendo siempre el buen gusto en las artes que más consumo (música, cine, diseño y sus anexas) mas la defensa del buen gusto debe estar patente siempre en todo lo que consumimos. Y nadie disfruta más una buena King Sumpreme con queso y tocino que yo, pero el buen gusto es un objetivo que debe estar presente en todo aspecto de nuestra vida.

lunes, 8 de octubre de 2007

Las cosas cambian...

Hagan Click en Play y comencemos. Este post va dedicado a Juanito G. mi carnal.

En la prepa comencé un viaje musical que me llevó a descubrir el ancho mundo del Heavy Metal. Unos años después muchos de mis amigos habían dejado atrás a Metallica, Pantera y Scorpions para escuchar cosas que me parecían completamente fresas, yo seguía enfrascado en escuchar la misma cosa. Hoy, ellos saben que la edad ya es cayó encima y que son bien fresas, pero yo no puedo excluirme. Quién diría en aquél entonces que traería en mi reprodctor de MP3 lo que a continuación expongo:


Queens Of The Stoneage, The Lost Art of Keeping a Secret segundo track de Rated R.


Black Rebel Motorcycle Club, Weapon Of Choice tercer track de Baby 81.


The Strange, Tonite I Will Say Anything es el segundo track de Nights Of Forgotten Films.


The Duo-Tones, More Love, More Power es el track dieciocho de Surf Music Unplugged.


Jarvis Cocker, Quantum Theory, el track número trece de Jarvis.

El primero es un álbum que rockea muy por arriba de otras bandas de su época y que persiste hasta la fecha. Me recuerda las tardes que pasé escuchando la desaparecida Radioactivo 98.5, se extraña. El segundo es un discazo, vaya ¿quién va a dejar pasar una portada así? Rock, Blues y un toque de Folk, un must have. The Strange es un grupo poco conocido catalogado como Surf, pero es otra cosa, fuera de este mundo son las guitarras de este disco. Una joya. Luego tenemos una rareza, un disco desenchufado de Surf, con versiones poco usuales y sumamente geniales de Pipeline, Walk don't run y hasta una versión de California Dreamin', excelente. Finalmente un disco que cambió mi vida de escucha, Jarvis trae un trabajo lleno de poesía, música intensa y melódica, un poco de denuncia, algo de sueños. Exquisito. Todos, cada uno de estos discos tienen letras dignas de escucharse con cuidado, varias veces, disfrutándolo con calma, es una lírica muy agradable, con mensajes más allá de romances usuales... Sí, ya me volví también fresa, aunque no del todo, aquí está el post que hice en El Atrio sobre lo último que escucho de un género que quizá jamás deje de escuchar.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Bip


Marcel Mangel vivió épocas del mundo que podríamos pensar fueron realmente terribles. Su padre, un carnicero kosher judío murió en Auschwitz. Perteneció al ejército francés durante la segunda guerra mundial. Sin embargo todas esas vivencias no hicieron mella es un espíritu tan lleno de luz como el suyo. Recientemente leí en la revista Replicante (#11) que el sentido del humor nace de los eventos más desesperados, alcanzando su más alto grado cuando llega a la figura retórica de la irnonía. El verdadero humor se alcanza sólo a través de la contraposición de las emociones y los sentimientos, es al mismo tiempo muy sencillo a pesar de ser algo sumamente complicado de obtener. Lo conoció el mundo como Marcel Marceau. Y hubiera (tal vez) querido que de su muerte saliera algún chiste, algúna ironía, algo que le diera la vuelta a un sentimiento de tristeza. Cuando supe la noticia simplemente me puse a pensar "Caray ¿cómo se llamaba su personaje?" y pasé toda la comida con hinchazón cerebral porque en la televisión (un medio medio estúpido) no lo dijeron. Cuando finalmente lo recordé pensé "no puede ser, algo tan sencillo..." Qué *BIP* soy.

miércoles, 5 de septiembre de 2007

La Lectura en México


En el año 2005 se llevó a cabo la Encuesta Nacional de Lectura [archivo en PDF, click derecho y "guardar destino como" para bajar]. Según los datos Se aplicaron 4 057 cuestionarios en viviendas a personas de 12 años y más, en 29 estados, 136 municipios y seis regiones del país. Algunos datos que arroja son que el 56.4% de los entrevistados señaló leer libros, 42.0% periódicos, 39.9% revistas y 12.2% historietas. Sí, yo también pensé que revistas iba a ser más popular, ya que sus tirajes son muy grandes y las encuentra uno en cada esquina y donde sea. Los abuelitos son lo que curiosamente leen menos, los clichés se van rompiendo, ya que los niveles más altos de lectura de libros se dan entre los jóvenes de 18 a 22 años, con 69.7%, y de 12 a 17 años, con 66.6%. En los tres grupos de edad entre los 23 y los 55 años los porcentajes son muy similares, de 52.6 a 54.8%, en tanto que tienen una caída significativa para la población de más de 55 años, con 41.0%. De la fracción de gente que sí lee, claro. Ahora tenemos un dato genial, la región del país donde más se lee es en el noroeste (no contamos al DF ya que medio país vive ahí)mientras que donde menos se lee es en el sur. La gente que de plano no lee nada está concentrada en su mayoría en el centro-occidente. Bueno, ya sabemos donde va a haber mejor desarrollo socio-cultural y la gente va a tener mejor uso del lenguaje. Ahora vienen unos datos que derraman luz sobre nuestro hábito ¿qué género crees que es el más leído? Sí, el de ¡texto escolar!, abajito en segundo lugar está la Novela pero sólo por décimas ya que el género Historia por un punto porcentual queda en tercero. El menos leido es el de Cocina (yo no diría que es un género), mas hablando de géneros en el estricto sentido [literario] de la palabra en último lugar yace mi querida poesía. Para cerrar el Post de hoy en esta su Abadía (pero sólo por hoy, nos faltan muchos datos) vamos a revisar los libros favoritos de la gente. Bien, en primer lugar esta (hagan sus apuestas) el best seller: ¡No sé! Así es, en la encuesta la mayor parte de la gente contestó "ninguno", por abajo de este incunable tenemos nada más y nada menos que la Biblia (uno pensaría que siendo el más favorecido la sociedad tendría menos baches), seguido muy de cerca por (trompetas y fanfarrias) Juventud en Éxtasis, en tercer lugar tenemos la obra maestra del manco de Lepanto, don Quijote de la Mancha [no indican si la versión corta en rústica de Porrúa o la de Castalia], trás de este sigue Cien Años de Soledad convertido ya en un verdadero clásico, porque como el pollo, todo sabe a Márquez. Otras joyas en la lista de favoritos está Cañitas, que seguramente bajará de posición ahora que ya hay película, y no podía faltar el sostén de docenas de editoriales, establecido en el top ten de ventas durante veinte años: El Principito. Los invito a que visiten El Atrio para más información sobre Lectura y también a que le echen un ojo a la encuesta en formato de diapositivas aquí. No dejen de darse su vuelta por aquí que no hemos terminado de comentar sobre lectura en México.

jueves, 16 de agosto de 2007

Ángelus logos

Existe de hecho una rama de la teología dedicada a estudiar a los ángeles. Los ángeles son servidores de Dios (en la religión Católica-Cristiana) y están divididos en triadas llamadas Coros. La primer triada está compuesta por Serafines, Querubines y Tronos. La segunda triada consiste de Dominaciones, Virtudes y Potestades. La tercer triada alberga a Principados, Arcángeles y Ángeles. Cada uno con características específicas incluso físicas que describiré en otro post. Lo que me interesa exponerles es que existen de hecho también "coros" demoniacos. Nueve tipos de demonios existen catalogados, los primeros son los Dioses Falsos que demandan alabanza de los hombres deplorables y viles. El segundo tipo son los Espítitus de la Mentira, que hablan por boca de falsos profetas y brujas que adivinan el futuro. El tercer tipo son los llamados Vehículos de Ira, son el origen de la malicia, la deformidad y los actos atroces. El cuarto tipo se nombra Vengadores del Mal, son el orígen de toda venganza. El quinto orden pertenece a los Engañadores que imitan milagros y sirven a los que hacen conjuros. En el sexto tipo están los Poderes Aereos que lastiman a la naturaleza y son usados para acabar con cosechas y similares. En el séptimo orden están las Furias (sin relación con las furias helénicas) de quienes deviene toda devastación , discordia y guerra. Se les llama también Destructores. El octavo orden abarca a los llamados Acusadores, y llenan el corazón de los hombres con envidia y celos. El último orden demoniaco le pertenece a los Tentadores o Atrapadores, los teólogos a través de los siglos han dicho que es el opuesto al ángel guardián, y que hay uno asignado a cada hombre (y mujer, el uso del sustantivo hombre es literario, y no sexista ni políticamente correcto). Esta jerarquización la construyen los teólogos a través de los escritos de diversos estudiosos, de los evangelios, del Malleus Maleficarum y otros textos místicos. La demonología es una rama de estudio tan seria y extensa como la angelogía, sóloq ue por razones que me parecen obvias la información no es tan accesible. De hecho al buscar en google sobre ambas ramas uno se encuentra con muchas páginas que son constituídas principalmente por creencias y folclore, y pocas que se basan en textos teológicos, históricos y de orígen serio. Quizá quien lea esto piense que no podemos considerar serio el estudio de entidades (divinas o demoníacas) cuya existencia no puede ser confirmada (ni es aceptada) científicamente. Lo escrito anteriormente es simplemente una expresión de conocimiento, no quiero implicar nada ni interferir en las creencias (científicas, religiosas o simplemente académicas) de nadie. Pero consideré interesante ver que en la rama de la teología católica, donde se manejan tanto los conceptos del bien y el mal (representados por entidades muy distintivas) así como hay nueve tipos de ángeles, hay una contraparte, con exacto número de elementos. Fuentes: Witchcraft and Black Magic, Montague Summers, Dover Publications, 2000. Malleus Malefucarum, Heinrich Kramer, Jacobus Sprenger, Círculo Latino Ed., 2005. Las imágenes: De Luca Giordano, Archangel Michael Overthrows the Rebel Angel (fragmento), William Blake (que me encanta) The Great Red Dragon and the Beast from the Sea, y Michael Binding Satan.

jueves, 2 de agosto de 2007

Favor de NO fumar.

Estoy en contra de las prohibiciones. Donde algo está prohibido, hay un problema de educación. Sin embargo hay maneras de promover una cierta cultura, de crear conciencia. No apoyo el fumar, lo considero una falta de respeto a uno mismo, hay una ley estatal que proteje a los no fumadores pero ¿no sería mejor si la gente encontrara en sí la conciencia? Fumar en una escuela es una de esas acciones donde se ven afectadas otras personas. No me crees, entónces pregúntame por qué lo afirmo... Esta foto está tomada en el puerto de Veracruz en el Centro de Estudios Técnicos del MAR, un punto bueno por su cultura de protección a la integridad de los alumnos (fumadores y no fumadores).

El mejor lugar para leer.

El mejor lugar para leer.
Quien no entre al baño con una buena revista o libro ¿a qué entra?